LA PIRATERÍA CONTINÚA A DÍA DE HOY
Como nos explican los historiadores fiables y rigurosos, Inglaterra robó el oro y la plata que pudo de los galeones españoles. La piratería y el pillaje fue ejercido por Gran Bretaña sobre bienes materiales: oro, plata, mapas, monedas, armas, joyas, etc.
Eso es cierto. Pero los corsarios de la Pérfida Albión no sólo se limitaron a robar metales preciosos y otros bienes tangibles al Imperio de la Monarquía Hispánica. Inglaterra también robó su historia (y por tanto dañó su autoestima e identidad) a toda la Comunidad Hispana de forma generalizada, mediante una colosal operación de propaganda y manipulación.
Existió y sigue existiendo actualmente en el siglo XXI una piratería, un verdadero saqueo, practicado por el poder anglo (y otros poderes), a diversos niveles: en el plano intelectual, económico, educativo, territorial, etcétera.
Junto a una sustracción y latrocinio de tipo económico: mediante por ejemplo, deudas abusivas sobre los países de Hispanoamérica controladas desde Londres, además es evidente una actividad corsaria sobre la política: un filibusterismo político, podríamos decir.
También hay una tergiversación y ocultación sistemáticas de la historia, por medio de películas, conferencias, catedráticos de universidad, estudios escritos por pseudohistoriadores, documentales, libros de texto en los colegios, etc.
Y qué decir de la propaganda mediática consistente en noticias, informativos, periódicos digitales, radio, canales de tv., que casi siempre orientan la información a favor de los intereses angloamericanos en detrimento de la Hispanidad y los intereses legítimos de los países de cultura hispana.
También se constata una piratería territorial: EEUU arrebató a México aproximadamente el 50% de su territorio, también las Islas Filipinas, Cuba, Puerto Rico y la Isla de Guam a España, Inglaterra se apropió del Peñón de Gibraltar en España, el almirante Nelson intentó invadir las Islas Canarias, la Guerra de las Malvinas, etc.
Todo ello va unido a una educación intervenida, en la que se echa la culpa de casi todos los males de Hispanoamérica falsamente a la conquista española acaecida hace ya 500 años. Y una colonización cultural, que se refleja en diversos aspectos: moda, uso de palabras del inglés, poner a los niños hispanos nombres propios ingleses, ver series de televisión o Netflix hechas en USA, tomar bebidas de marcas norteamericanas, etc.
Una colonización industrial: no permitir que los países hispanoamericanos se desarrollen industrialmente, aprovecharse de sus numerosos recursos naturales y materias primas que son explotadas por empresas anglosajonas (o de países aliados). E incluso religiosa: a través de la presencia cada vez mayor en Hispanoamérica de sectas y cultos protestantes, que generalmente se denominan evangélicas.
En cuanto al aspecto ideológico más relacionado con la Leyenda Negra, el mundo anglosajón está generando, financiando, difundiendo continuamente nuevos mensajes y contenidos negrolegendarios e incluso ideologías antihispánicas como el indigenismo, cuyo fin último es un aumento de la fragmentación en los territorios hispánicos.
Que a su vez van acompañadas de "operaciones psicológicas" de amplísimo alcance, con el objetivo de manipular de las mentes y hacer creer a muchos lo que no es verdad. Se trata de una piratería psíquica, por así decir, con frecuencia sutil pero de eficacia devastadora, lo que convierte a los anglosajones en verdaderos "maestros del juego de la manipulación psicológica" a gran escala.
Es decir, una manipulación dirigida a masas de población, grandes colectividades formadas por millones de personas, en bastantes casos con escasa formación académica y poca o nula capacidad crítica, cuyo efecto más palpable es el odio o rechazo que profesa cierto número de hispanoamericanos a España y lo español, basándose en mentiras, ocultamientos, datos tergiversados y hechos históricos falseados.

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